Católica esta a las puertas de un nuevo titulo

COMPARTE ESTA NOTICIA EN:

Hoy puede -y debe- ser un día histórico para Universidad Católica. El día de un acontecimiento único para el club. Hinchas con falta de sueño, producto de la ansiedad. Jugadores tratando de mantener la calma en una instancia decisiva y una ciudad como Temuco, sede del partido definitorio del Apertura 2016, esperando lo que en el sur ya denominan una “fiesta ciudadana”.

La expectación es grande. Serán al menos diez mil los cruzados que llegarán hoy al Germán Becker y que, ayer, lentamente, comenzaron a encender el ambiente. Hay olor a bicampeonato.

El reloj marcaba las 20.17 cuando el bus que trasladaba a los jugadores de la UC se detuvo frente a la puerta del hotel Diego de Almagro, en la calle Vicuña Mackenna, cerca del centro de la ciudad. Mario Salas fue el primero en bajar. Lo siguieron en fila todos sus colaboradores y el plantel. El ingreso al lugar de concentración fue de rostros alegres, en medio de la algarabía de unos 200 fanáticos que habían comenzado a reunirse en el lugar al menos una hora y media antes.

El arribo de la delegación encendió los ánimos. Los cánticos, el bombo, el papel picado y los petardos interrumpieron la tranquilidad del sector donde se ubica el hotel. La fiesta fue total. Y mientras los hinchas cantaban en la calle, los vehículos que transitaban en las inmediaciones se unían al aliento con la bocina. Al mismo tiempo que, otros, desde las ventanas del hotel, ondeaban en el aire sus camisetas. Una postal en celeste y blanco.

Los cruzados son pura ilusión y creen en la posibilidad de alcanzar el objetivo trazado. Pero evitan los triunfalismos. El timonel del club, Juan Tagle, aseguró que “aún no hemos ganado nada. Hay que estar tranquilos y enfocarse ciento por ciento en el partido ante Temuco”. Y agregó: “Ellos son un gran equipo. Tienen bajas para este compromiso, pero no hay dudas de que va a ser un partido muy difícil”.

Stefano Magnasco, que será suplente hoy, destacó que para conseguir el título sólo hay que “mantener lo que hemos venido haciendo”. El lateral derecho reconoció que “hay mucha ansiedad, pero la manejamos bien”.

Y pese a que el foco de todos está puesto en la definición y en levantar la copa, fue imposible eludir una preocupación que de a poco comienza a crecer. La situación de Nicolás Castillo, que podría jugar hoy su último partido con la camiseta de la UC, fue ineludible. El jugador, que está a préstamo en Las Condes, maneja un ofrecimiento desde el fútbol mexicano que bordea los US$ 4 millones y que el Brujas, club dueño del 70% de su pase, no estaría dispuesto a rechazar.

Pese a eso, Tagle no se resigna a perder a su goleador. Dice que el club “hará todos los esfuerzos”, y emplaza al propio ariete a unirse a ellos en su anhelo de verlo vestido de cruzado, al menos, durante la primera mitad de 2017. “Esperamos que ante Temuco no sea su último partido en la UC. Pondremos todo de nuestra parte para asegurar su presencia en la Copa Libertadores. Confiamos en tener el apoyo de Castillo para seguir adelante”, añadió.

Los cánticos no cesaron durante al menos una hora. Tiempo suficiente para motivar a los jugadores a bajar y unirse a sus fieles. Fotos, saludos, autógrafos y más alientos. Los futbolistas se empaparon del cariño de sus seguidores antes de dormirse para, hoy, salir al césped temuquense a terminar de escribir una de las páginas más gloriosas de la historia del club. El bicampeonato está al alcance de la mano. La última batalla parece abordable. La responsabilidad ahora es de Salas y sus 11 guerreros.

 

La Tercera