Informe de CEO: la privatización sanitaria en la Unión Europea se traduce en más muertes por covid

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La privatización paulatina de la sanidad en la Unión Europea (UE), acompañada por las políticas de austeridad, contribuyó a un mayor número de muertes por covid-19, según un nuevo informe publicado este miércoles por el grupo de presión Corporate Europe Observatory (CEO).

El debilitamiento de los sistemas públicos sanitarios condujo a la “degradación significativa” de los hospitales y residencias de mayores en los Estados miembros, lo que supuso desde la irrupción de la pandemia “el coste de más vidas”.

“Las reformas neoliberales que debilitaron los sistemas públicos de salud fueron, en parte, el resultado de las presiones políticas de la UE”, señala el informe, que advierte que el sector privado, a través del cabildeo, espera obtener tajada de los fondos europeos para la recuperación.

Dichas reformas han traído “consecuencias desastrosas” para los sistemas sanitarios y asistenciales durante la crisis del coronavirus, un sector que además sufrió recortes por la anterior recesión.

La falta de presupuestos vino acompañada por la reducción del personal y del número de camas en los hospitales, mientras que “el aumento de su privatización va de la mano de la reducción de los cuidados intensivos, que son menos rentables para las empresas”.

Azotado por la pandemia y apenas sin competencias en sanidad, el bloque comunitario comenzó a perfilar la Unión Europea de la Salud que, tal y como apuntó el investigador de CEO, Olivier Hoedman, en un comunicado, “comenzará con una base muy poco saludable” si no aprende “de sus errores”.

“Es esencial poner fin a las políticas neoliberales que han dado lugar a unos recortes presupuestarios perjudiciales”, opinó el analista.

El caso de España: “Agotamiento y estrés”

El informe cita expresamente a España como ejemplo de cómo la privatización y décadas de políticas de austeridad dejaron a los servicios de atención primaria “desbordados, sin personal y sin financiamiento cuando llegó la covid-19”.

CEO cita un estudio de Amnistía Internacional que describe cómo los recortes llevaron a que el gasto en sanidad se redujera en un 11,2% entre 2009 y 2018, incluso cuando el PIB español creció un 8,6%.

Con la llegada de la pandemia, esto llevó a los médicos y enfermeras a “cargas de trabajo imposibles, agotamiento y estrés”.

La organización responsable del estudio ve “preocupante” que la vicepresidenta económica del Gobierno español, Nadia Calviño, defienda “con firmeza” una “política de limitación del gasto público” en respuesta a la crisis para evitar el déficit.

Las residencias españolas, “muy rentables”

Según el estudio, los analistas empresariales describen el mercado de las residencias de ancianos españolas como un “sector resiliente, que está maduro para la inversión y que es muy rentable” por la precarización y el bajo coste del trabajo de cuidados.

Estas condiciones han sido “mortíferas durante la pandemia”: Por ejemplo, se nombró al grupo francés DomusVi, líder del mercado en España con 135 residencias en las que, según estima CEO, se produjeron en sus centros 2 mil 100 muertes a finales de 2020.

En España, tres de cada cuatro centros dedicados al cuidado están privatizados y fue precisamente en las residencias dedicadas al cuidado de personas discapacitadas, las que registraron más muertes por covid, destaca el estudio.

La influencia del sector privado

El informe hace hincapié en la influencia que el sector privado ejerce en Bruselas, que presiona a la UE para recortar en gasto público y que ha contribuido a la comercialización de la asistencia sanitaria “con efectos catastróficos especialmente en las residencias”, denuncia el informe.

Por ejemplo, el estudio documenta cómo el lobby de la Unión Europea de Hospitales Privados (UEHP) promueve activamente un “mercado interior en el ámbito de la sanidad”.

Por su parte, CEO insistió en la necesidad de “salvaguardar el carácter público y sin ánimo de lucro de la asistencia sanitaria en Europa” y garantizar que los fondos asignados a la recuperación post pandemia “no se desvíen a proveedores con ánimo de lucro”.

Los defensores de la sanidad pública demandaron al club de los Veintisiete que “elimine” el poder de los lobbies hacia la comercialización y privatización de los servicios públicos y que no se repitan las normas de austeridad previas a la covid-19.

Los sindicatos y activistas, en palabras de Hoedman, exigieron a la UE que “rechace a los grupos de presión del sector privado que ahora le susurran al oído” porque, de no ser así, “habrá más vidas en juego”.