Ahora hay superbacterias en el espacio… y nosotros las estamos cultivando

COMPARTE ESTA NOTICIA EN:

Las misiones espaciales tripuladas traen consigo una plétora de retos para mantener a los astronautas con vida y buena salud, especialmente en las misiones espaciales de larga duración. Los astronautas necesitas respirar, comer, beber, excretar la comida y bebida y estar libres de infecciones para permanecer lo suficientemente saludables como para hacer su trabajo. Se ha descubierto que la clave un tanto contradictoria para el bienestar de un astronauta se encuentra en un grupo de diminutos organismos: bacterias.

Si estás viendo esta nota en tu móvil, mira aquí la galería.

Podrías pensar que el espacio es un ambiente libre de gérmenes, pero los microbios pueden ser llevados al espacio dentro de la flora intestinal de los humanos, así como en la comida y el agua, y una vez allí, pueden ser expulsados por los humanos a través de su aliento.

Según la NASA, los sistemas inmunológicos se debilitan durante los vuelos espaciales, lo que hace que el impacto de la infección sea aún mayor.

Además, los mayores niveles de radiación y el ambiente ingrávido alteran las bacterias a medida que crecen. Un trabajo reciente de la NASA realizado por Cheryl Nickerson y su equipo de la Universidad Estatal de Arizona encontró que ciertas bacterias se convierten más virulentas en el espacio, por lo que mejora su capacidad de infectarnos.

«Las bacterias de la salmonela se vuelven más poderosas, virulentas y aumenta su capacidad de causar enfermedad», dice Nickerson. «También se vuelven más resistentes a ciertos factores como el ácido en tu estómago». El grupo de Nickerson está investigando una serie de bacterias que se encuentran en la comida, el agua y en nuestra flora intestinal, entre ellas la Salmonella typhimurium, una causa común de intoxicación alimentaria y diarrea, y Pseudomonas aeruginosa, que es un conocido contaminante del agua.

‘Guerra contra los microorganismos’  

Debido a que los astronautas se exponen a largos períodos de tiempo en el espacio, su mayor exposición al aire reciclado y a la humedad afectan en gran medida su riesgo de infección.

Mark Nott es una de las personas a cargo de la salud de la tripulación en la NASA y se enfoca en mantener los microbios a raya. «Nos mantenemos en una constante lucha contra los microorganismos debido a que se adaptan fácilmente», dice. «El ambiente estresante del vuelo les afecta y bajo estrés, tu sistema inmunológico funciona de manera menos efectiva, por lo que debemos actuar con precaución frente a esta situación». Una menor inmunidad puede hacer que algunas bacterias, como la Pseudomonas aeruginosa, causen enfermedades a pesar de que normalmente muchos de nosotros las portamos sin que haya efectos de ningún tipo.

«Sin embargo, no todos los microorganismos son malos, así que la clave es entender cómo cambian y qué impacto tienen en nosotros», explica Nott, quien también descubrió que la bacteria contagiosa Staphylococcus aureus, que ocasiona una variedad de síntomas, desde fiebre hasta intoxicación alimentaria, es inofensiva en la microgravedad.

Fuente: cnnespanol.cnn.com

Por Meera Senthilingam, para CNN