Conoce los pacientes virtuales que capacitan a los médicos reales

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Incluso antes de que se inicie el examen, es evidente que Ann Martínez no está bien.

Le cuesta respirar. Te puedes dar cuenta por los sonidos rasposos y por la forma entrecortada en que sube y baja su pecho. Vestida con ropa interior, espera en silencio al doctor, mientras tose de forma ocasional.

El médico comienza por repasar su historial, haciendo algunas preguntas y tomando sus signos vitales. Martínez, fumadora y con historial familiar de enfermedades cardíacas, se sometió recientemente a una operación de reemplazo de rodilla. Ella confirma que tiene problemas para respirar y se queja de dolor en el pecho. Mientras comprueba el pulso, el médico se da cuenta de que sus latidos son más rápidos de lo normal.

Por sí solos, los síntomas son muy comunes para llegar a cualquier conclusión inmediata. Es posible que tenga un simple resfriado de pecho, pero los síntomas podrían indicar algo más peligroso e incluso mortal. Es necesario hacer más exámenes.

Sin embargo, no existe riesgo de que Martínez muera, porque ella no es real. Ella es una paciente de apariencia natural, interactiva y virtual que vive en la pantalla de una computadora. La simulación es parte de i-Human Patients, uno de los programas informáticos de nueva generación utilizados por las escuelas de medicina para capacitar a los estudiantes y a otros profesionales.

Como un simulador de vuelo para los médicos, i-Human presenta casos tan complicados, que armar el rompecabezas requiere de habilidades médicas reales para saber cómo hacerlo. Existe una mínima orientación o acompañamiento, lo que permite que los estudiantes tomen cientos de pequeñas decisiones y realicen pruebas de la misma forma en que lo harían si diagnosticaran a un enfermo en la vida real.

«Un paciente aparece en tu consultorio, y eso es todo. Esa es la vida real. Necesitas empezar por hacer preguntas», dijo Norm Wu, director ejecutivo de i-Human.

I-Human dice que su programa es una evolución de la primera generación popular de pacientes virtuales como MedU de InTime, el cual aún se utiliza en la mayoría de escuelas de medicina. Esos programas y documentos también requieren que los estudiantes de medicina hagan un diagnóstico, pero normalmente con texto, apuntes multimedia y opciones de selección múltiple.

Las escuelas de medicina también dependen de una combinación de actores y maniquíes para ayudar a capacitar a los médicos. Ambas tienen sus ventajas; trabajar con un actor es mucho mejor para el trato con los pacientes y las habilidades interpersonales. Pero podrían ser caros, y llevarlos a casa para practicar definitivamente no es una opción. Con un programa informático instalado en la nube, un estudiante de medicina puede practicar sus diagnósticos en cualquier lugar donde haya Wi-Fi. Los datos pueden ser recogidos para permitirles a los profesores conocer el progreso de los estudiantes, señalando las áreas donde necesitan mejorar.

«Si eres un profesor de la escuela de medicina, es muy fácil examinar en base al recuento de los hechos», dijo Wu. «¿Cómo sabes si alguien ha aprendido a evaluar y diagnosticar a un paciente de manera apropiada y con un margen mínimo de error?»

Los programas de capacitación realista de alta tecnología como i-Human no son más que otra herramienta útil. Tienen el potencial de abordar la escasez de médicos y enfermeros capacitados. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos predice una escasez de más de 20.000 médicos de atención primaria para el 2020, principalmente derivado del envejecimiento de la generación de los «baby boomers».

El asunto es más grave en los países en desarrollo como la India, donde hay una media de un médico por cada 1.700 personas. En algunos estados de la India, el número es de casi 1 por cada 10.000 personas, y en las áreas rurales de difícil acceso es aún peor. En los próximos 16 años, el gobierno de la India quiere preparar a 1.6 millones de nuevos médicos. La tecnología puede jugar un papel muy importante en el país, donde no abundan los médicos ni las facultades de medicina tradicionales.

I-Human está trabajando con 20 profesores de la India para contextualizar el programa, personalizando a los pacientes y las enfermedades para el mercado objetivo. (Ha añadido una opción para avatares vestidos de forma más conservadora).

Una capacitación de diagnóstico más accesible para las escuelas de medicina podría tener un impacto sobre la tasa de diagnósticos erróneos. Uno de cada 20 pacientes externos ha sido mal diagnosticado en los Estados Unidos, de acuerdo a un estudio que BMJ Quality and Safety Journal hizo en abril – esto es, 12 millones de casos al año.

Craig y Anne Knoche creen que la capacitación más realista podría reducir drásticamente esa cantidad. La pareja de veteranos de Silicon Valley lanzaron i-Human con Corey Cerovsek en el 2012, luego de crear simuladores médicos independientes durante años.

Actualmente en uso en 14 facultades de medicina, los pacientes virtuales son diagnosticados como parte de tareas, proyectos y pruebas de grupo y como una herramienta de enseñanza magistral. El programa cuenta con herramientas de coaching opcionales como mensajes del sistema, lecciones y pruebas para que los estudiantes se mantengan en la dirección correcta; un problema común cuando existen miles de posibles preguntas por hacer y cientos de laboratorios y pruebas que pedir.

Practicar con un avatar, sin importar cuán realista sea la gota o la neumonía que padece, obviamente no es lo mismo que tratar a un ser humano en la vida real. Pero un equipo de artistas gráficos ha trabajado para que los avatares imiten las enfermedades reales en la mayor medida posible. El equipo diseña cinco o seis nuevos «pacientes» a la semana.

Cada paciente virtual tiene un nombre, una historia clínica, síntomas y una enfermedad. Están hechos de una gran variedad de ilustraciones en 3D, con cuerpos reproducidos de forma realista, lo que permite ver a simple vista problemas como la piel amarillenta. El audio y las animaciones previenen a los estudiantes sobre detalles clave, como el sonido sibilante o la forma en que un paciente parpadea.

Las facultades y otras terceras partes pueden crear sus propios casos utilizando i-Human y compartirlas con otros usuarios, de la misma forma en que se venden las aplicaciones en la App Store de Apple. Los casos son revisados por parejas y son sometidos a la supervisión de dos médicos a tiempo completo del personal de i-Human.

Los exámenes físicos virtuales simulan, en la medida de lo posible en una pantalla, las habilidades tácticas necesarias para cosas como medir la presión arterial y evaluar las reacciones de los alumnos. Para oír el corazón de Ana Martínez, el estudiante debe saber exactamente dónde poner el estetoscopio.

Con el tiempo, si están en la dirección correcta, el médico de Martínez ordenará una serie de pruebas que incluyen una angiotomografía pulmonar computarizada. El resultado, una imagen en blanco y negro de las arterias reales, muestra una embolia pulmonar. Las embolias pulmonares con frecuencia son mal diagnosticadas y son la tercera causa más común de muerte en pacientes internos.

Si el estudiante de medicina prescribe el tratamiento correcto, Martínez vivirá otro día y capacitará a más futuros doctores.

Por Heather Kelly

Fuente: cnnespanol.cnn.com