Parejas que terminan una relación utilizan hasta una hora más WhatsApp al día

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El año pasado, Daniel Halpern, académico de la Facultad de Comunicaciones de la U. Católica, fue uno de los autores de un estudio que estableció una correlación entre el aumento de la penetración de Facebook  en la población de Estados Unidos y el aumento de la tasa de divorcio en este país.

Esta investigación fue uno de los precedentes que lo motivaron para estudiar la influencia de las redes sociales e Internet en la calidad de vida de las parejas chilenas, a través del estudio  “El rol de las tecnología en el matrimonio”, dado a conocer ayer.

¿La conclusión? Las personas que terminaron su relación durante el año que duró  la investigación, dijeron usar WhatsApp entre dos y tres horas en promedio en un día versus la que continuaron con sus parejas, que declararon usar esta plataforma entre una y dos horas en el mismo lapso. WhatsApp se usó como referente porque aparece con un uso más intensivo de parte de los encuestados. “Los que terminaron usan WhatsApp casi una hora más”, dice Halpern.

La metodología contempló una encuesta online a 701 individuos con acceso a Internet que llevaban una relación de pareja mayor a seis meses en junio de 2014, y que se realizó de nuevo en junio de 2015 a 417 personas que accedieron a responder nuevamente, de las cuales 111 habían terminado su relación.

“No podemos asegurar que la hora extra de WhatsApp fue la causa de separación, pero sí se puede establecer que el uso que se le está dando está asociado a muchos conflictos, y estos conflictos sí inciden en la percepción de calidad que tiene la persona sobre la relación con su pareja”, explica el investigador.

Para Halpern, las personas no se están dando cuenta de cómo están usando la tecnología y queda mucho camino por recorrer en alfabetización digital.

“La persona tiene que entender que WhatsApp es una herramienta excepcional de información y que permite coordinar una gran cantidad de aspectos instrumentales de forma muy efectiva. Pero de la misma forma, su uso indiscriminado y no regulado lleva a conflictos que afectan negativamente a las parejas”, agrega.

Exceso de redes sociales

El estudio indagó, además, en la percepción de quienes continuaron en pareja. En este grupo los conflictos que más afectan la percepción de calidad en la vida son los celos por el tipo de contenido que su pareja sube a redes sociales (50,4%), las interrupciones en la conversación por revisar mensajes (80,2%) y las  quejas porque uno siente que el otro no deja de mirar el teléfono (71,1%), entre otros.

Alejandro Koppmann, psiquiatra de Clínica Alemana,    cree que los resultados evidencian una realidad que se va a diario en las consultas, pero que cruza a toda la familias. A su juicio, el mayor problema es el ejemplo que las parejas le están dando a sus hijos.

“Lo difícil de esto es que los hijos aprenden primero por lo que ven, segundo por lo que escuchan y en tercero por lo que uno les dice. Uno no saca nada con decir cosas si uno es consistente, si pasas con el teléfono en la mesa es difícil que los niños no hagan lo mismo  con un iPad u otro dispositivo”,señala Koppmann.

 

Fuente: La Tercera