Vocalista de la banda nacional Los Tetas negó haberle pegado a su ex polola y dijo que ella misma se golpea

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Camilo Castaldi, el vocalista del grupo «Los Tetas», negó haber golpeado a su ex polola Valentina Henríquez y aseguró que ella misma se pegaporque tiene «trastornos psicológicos».

Anoche la joven de 23 años hizo público que denunció a Tea Time por golpearla brutalmente el sábado sin mediar provocación alguna y que quedó con prohibición de acercarse a ella por los 60 días que dure la investigación. Valentina publicó varias fotografías en su Facebook donde aparecen su rostro y cuerpo golpeados en esa y otras ocasiones.

Castaldi respondió por Facebook con una declaración donde dice que «esta información es total y absolutamente falsa. Es lamentable lo que ha hecho».

«Una de las cosas más reprochables es golpear a una mujer. La gente que me conoce sabe que nunca he golpeado a Valentina, ni a ninguna de mis parejas anteriores, ni a ninguna mujer. Tampoco he cometido otros de los graves delitos de los que me acusa. Lamentablemente Valentina adolece de graves trastornos psicológicos, los que están siendo tratados actualmente y desde hace mucho tiempo», escribió. Valentina lo acusó también de comprar la guitarra robada a Javiera Mena a sabiendas de que era suya y pidió a la artista que se pusiera en contacto con ella, pues Castaldi «la tiene escondida» en la casa de la joven.

«En reiteradas situaciones (Valentina) se ha autoinfringido heridas y ha amenazado con culparme de ello, siendo yo quien ha tenido que llamar a Carabineros de Chile para que se hagan cargo de la situación. Soy el más interesado en que esta situación se aclare, de modo que quede completamente claro la falsedad de las injustas acusaciones que se han formulado en mi contra», cerró.

En el momento en que él emitía ese comunicado, Valentina Henríquez estaba llegando a la Defensoría Penal Pública, donde habló con Hola Chile y comentó la reacción de su ex pololo: «Era lo que me esperaba de él, me molesta que pueda ser tan falso, tan mentiroso», dijo con la voz quebrada. «El dice esto por quedar bien con la gente, es un mentiroso, me da mucha rabia (…) siempre lo dicen de las pololas, que somos unas locas, unas brujas… eso es lo que va a decir en su defensa».

Consultada acerca de si alguna vez la golpeó frente a alguien, la joven, que aseguró que tuvo que congelar el primer semestre debido a los golpes y a que Castaldi no la dejaba dormir; contó que el conserje del edificio vio situaciones violentas y que cuando él le pegaba, Tea Time le gritaba al conserje que llamara a los Carabineros porque supuestamente ella le estaba pegando. Eso, dijo Henríquez, lo habría hecho Castaldi para cubrir sus rastros.

También contó que en una oportunidad la empujó y la botó en la calle, frente a un almacén del barrio del músico, donde las vecinas que la ayudaron le comentaron que lo conocían y que «era un loco».

La joven llevaba un año y medio pololeando con Castaldi y según su relato, las agresiones comenzaron a los pocos meses, siempre ligadas a la droga y el alcohol. Pese a que varias personas la llevaron a la Posta a tratarse sus lesiones e incluso la trasladaron a comisarías, ella nunca lo quiso denunciar.

«Cuando se le iba el efecto de la droga me convencía, hacía cosas que sabía que me gustaban, me cantaba a mí en el escenario, escribía mi nombre en toda la casa y yo caía porque estaba enamorada de él», contó. Entonces, ¿qué cambió que denunció esta vez?.

Que en otras ocasiones había una pelea de por medio, «pero el sábado no discutimos, por nada llegó a pegarme», aseguró. Según Valentina, él salió a comprar cerveza, pero regresó alterado y violento.

La familia de Valentina no es de Santiago, donde vive sola. Tiene siete hermanos y sólo su mamá y su hermana sabían lo que pasaba. Según contó, su hermana quiso denunciarlo, «pero no la dejaron porque tenía que hacerlo yo y no lo quise hacer».

Ahora, dijo, «me dí cuenta que me estaba abandonando a mí misma y él no hacía nada a cambio. Me desgradaba, me humillaba».