Medio millón de extranjeros podrían llegar a Chile tras la pandemia

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«Vamos a tener que enfrentar una presión migratoria particularmente fuerte», dijo el canciller Andrés Allamand.

 

El Gobierno cuestionó las indicaciones que presentó la oposición en el Congreso al proyecto de modernización migratoria que promueve el Ejecutivo, por considerar que generarían una política «desordenada, irregular y muy poco segura«.

Durante esta jornada el ministro del Interior, Víctor Pérez (UDI), sostuvo una reunión con Cancillería y Defensa para hacer una revisión de la reforma migratoria que se tramita en el Senado, con indicaciones opositoras que no han caído bien en el oficialismo.

Una de ellas busca que, en vez de la expulsión, todos los extranjeros que estén en el país en situación irregular sean convocados para regularizar su situación durante un plazo de 90 días.

El ministro Andrés Allamand advirtió que, una vez superada la pandemia, «vamos a tener que enfrentar casi con total seguridad una presión migratoria desde el exterior particularmente fuerte».

«Hay estimaciones de que esa presión migratoria podría superar las 500.000 personas producto de los devastadores efectos que ha tenido la pandemia en los países vecinos y de la región«, dijo el canciller.

Dado esto, «es muy importante recordar un dato fundamental: en Chile tenemos hoy 1 millón 500 mil migrantes; un millón de los cuales ingresó en los últimos cuatro años, pero el 90 por ciento de esos migrantes ingresaron al país con autorización de turistas«.

«Obviamente ahí hay una situación que no es concordante con una migración que es ordenada, segura y regular», afirmó.

«Brazos abiertos mientras sea regular»

En la misma línea y cuestionando las indicaciones presentadas por la oposición, el ministro Pérez aseguró que, de ser aprobadas, «pasaríamos verdaderamente a una política migratoria desordenada, irregular y muy poco segura».

«Los chilenos siempre hemos recibido a los extranjeros con los brazos abiertos, y los recibimos con los brazos abiertos en la medida que sea regular, dentro de la legislación, que sea seria y que sea ordenada», señaló el ex senador UDI.

«Hay muchos ejemplos en que los extranjeros han sido un aporte al desarrollo del país. Por el contrario, en los últimos años y particularmente en el año 2016, 2017, eso se trastocó y vimos, lamentablemente, cómo entraban al país, día a día, miles y miles de personas de origen haitiano que sufrieron las consecuencias de esa entrada irregular», agregó Pérez.

Esto «no solamente afectó a la población chilena en términos de empleo, sino que afectó a los territorios y los municipios porque tenían que darle atención de salud o educacional sin contar los recursos. Ellos fueron sometidos, esos migrantes, a situaciones de indignidad, situaciones extraordinariamente complejas en lo social, lo que los ha obligado a retornar a su país».

Oposición calificó como distractor las palabras del oficialismo

En la Cámara Alta, el senador DC Jorge Pizarro respondió a los emplazamientos de La Moneda y señaló que se tratan de «un distractor para desviar los temas de fondo que se viven en La Araucanía, la incapacidad de garantizar el orden público».

Específicamente «yendo al tema migratorio, están profundamente equivocados, porque la indicación lo que busca es, dentro de la política migratoria que fija el Gobierno de turno -en este caso sería el propio Ministro del Interior- que se pueda regularizar a aquellos migrantes que entrando al país obtienen un empleo».

Esto se llevaría adelante «bajo las condiciones establecidas por el subsecretario del Interior respectivo (Juan Francisco Galli); podrían (los beneficiarios) acogerse a un permiso que regularice su situación… O sea, es todo lo contrario de lo que están planteando ellos«, señaló el ex timonel DC.