Acusan a unos padres de inyectar heroína a sus tres hijos pequeños

COMPARTE ESTA NOTICIA EN:

Uno de los hijos, de seis años, contó a la policía que «su mamá y su papá» le daban «una medicina que le hacía sentir bien» con una aguja. Además describió que la «medicina» era como «un polvo blanco que se mezcla con el agua».

 

Unos padres han sido acusados de inyectar heroína a sus tres hijos pequeños, niñas de 2 y de 4 años y un niño de 6 años. Ashlee Hutt, de 24 años, y su novio Leroy McIver, de 25 años, inyectaron heroína presuntamente a sus hijos diciéndoles que les estaban dando «zumo para dormir» o «una medicina que le hacía sentir bien».

Los investigadores detallan que han encontrado marcas de pinchazos y hematomas en los cuerpos de los niños al ser analizados, después de que fueran evacuados de la casa. Tras las pruebas realizadas, encontraron niveles bajos de heroína en dos de los niños, mientras que el tercer hijo ha dado negativo.

Un vecino llamó a los Servicios de Protección Infantil alegando que había visto a los padres inyectando a los menores un medicamento en casa, en Spanaway (Washington). Tras este aviso, Hutt y McIver fueron detenidos.

El portavoz del departamento del Sheriff del Condado de Pierce cuenta que «algunas de las declaraciones [de los niños] eran muy inquietantes, ya que contaban cómo sus padres les inyectaban ‘el jugo de dormir’ antes de irse a la cama». El niño de seis años contó a la policía que «su mamá y su papá» le dieron «una medicina que le hacía sentir bien» con una aguja, además describió que la «medicina» era como «un polvo blanco que se mezcla con el agua».

En una entrevista recogida por Mirror, Hutt y McIver admitieron ser adictos a la heroína. Después de una larga investigación Ashlee Hutt fue detenida el pasado 28 de octubre, mientras que Leroy McIver fue detenido el 2 de septiembre por cargos no relacionados, como robo o allanamiento de morada.

Ambos se han declarado inocentes de los cargos que se les imputan, el suministro ilegal de una sustancia ilegal a una persona menor de 18 años y el maltrato penal en segundo grado. Ahora permanecen bajo custodia en la cárcel del condado de Pierce.