Estados Unidos negó preacuerdos con Irán sobre programas nucleares

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Estados Unidos negó este jueves la existencia de un borrador con puntos de preacuerdo con Irán para reducir el tamaño de su programa nuclear y garantizar sus fines pacíficos, entre ellos, limitar a 6.000 las centrifugadoras para enriquecer uranio.

“Las informaciones no son precisas, no está circulando tal borrador”, aseguró el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en referencia a los detalles publicados en la prensa estadounidense.

“Les puedo decir que las reuniones bilaterales entre Estados Unidos e Irán han sido difíciles, pero constructivas”, explicó el portavoz en relación a las conversaciones que se desarrollan en Lausana (Suiza) y en las que también participan Francia, Rusia, Reino Unido, China y Alemania.

Earnest, que no quiso negar de pleno algunos detalles que han circulado, aseguró que “hacer que floten por ahí ciertos aspectos de un borrador de resolución que podría acordarse, es contraproducente para las negociaciones”.

En la actualidad, Irán dispone de unas 10.000 centrifugadoras de uranio, mientras que Estados Unidos esperaba que la reducción fuera mucho mayor (a cerca de unas 6.000) y que otros puntos del acuerdo logren congelar el desarrollo de un arma nuclear durante 10 años.

El resultado de la negociación nuclear entre Irán y Estados Unidos se ha tornado impredecible, en vista de los mensajes contradictorios de participantes clave sobre los progresos alcanzados y la posibilidad de prolongar dos días la actual ronda.

El acuerdo nuclear provisional alcanzado en noviembre de 2013 (que debe ser reemplazado por el que se negocia actualmente y que será de largo plazo), permite a Irán enriquecer uranio hasta el 5 %, pero si estas negociaciones fracasaran, podría volver rápidamente al 20 % anterior.

La producción de material fisible (como el Uranio) enriquecido hasta el 5 %, sirve para la producción eléctrica u otros fines civiles, pero al 20 % está cerca de lo necesario para convertirse en el núcleo de una bomba atómica.

El nuevo acuerdo preliminar debería alcanzarse antes de que termine marzo, para limar las diferencias finales, entre ellas, el levantamiento de sanciones al régimen de Teherán, en el mes de junio.