Felipe González: «Venezuela está en una situación crítica en cuanto a las libertades»

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Con la firme intención de apoyar la defensa de los opositores venezolanos Leopoldo López y del alcalde de Caracas Antonio Ledezma, ambos bajo arresto, el ex presidente del gobierno español, el socialista Felipe González, tenía previsto llegar el lunes a Caracas, pero anoche decidió suspender su visita luego del retrasó de la audiencia oral de López. González (1982-1996) retomará su plan cuando se fije una nueva fecha.

La Asamblea Nacional (Parlamento) declaró a Felipe González persona non grata a fines de abril y el gobierno de Nicolás Maduro advirtió esta semana en una notificación a la embajada española en Caracas de que “no considera bienvenido” al país a González y “no le prestará apoyo alguno”, por lo que sus acciones en Venezuela quedarán “bajo su absoluta responsabilidad”.

En esta entrevista con La Tercera, el ex dirigente del Partido Socialista Obrero Español (Psoe), explica por qué decidió defender a los presos políticos venezolanos, pero también desmenuza el panorama político en España de cara a las elecciones de fin de año.

El Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dice que usted quiere ir a a Venezuela para influir en la campaña para las elecciones generales de fin de año, en España.

Pretendo estar presente de acuerdo a la figura jurídica que contempla la Legislación. El tono siempre va a ser respetuoso, como es natural, a la legislación venezolana y la Constitución Bolivariana. La figura jurídica, que es la del asesor técnico exterior, no es ni siquiera la del abogado porque la condición como tal no es necesaria.

¿El gobierno español, de Mariano Rajoy, ha influido en su viaje?

No, el gobierno español no está intencionadamente vinculado a esta decisión que he tomado. Está informado como es natural. Está al tanto desde el 1 de mayo, cuando me decidí (a viajar) al ver a las esposas (Lilian Tintori de López y Mitzy Capriles de Ledezma) y a los abogados de los procesados, cuando vinieron a Madrid. Fue entonces que decidí asumir esa figura jurídica, que está considerada en la legislación venezolana, pero también se nos permite a mí y a otros participar en la defensa de los procesados en circunstancias que no están dentro del ámbito territorial de Venezuela, a través de las misiones interamericanas de Derechos Humanos y de la de Ginebra. Como político, mi actitud es la de buscar una salida, una solución.

¿Al viajar a Venezuela y actuar a favor de López y Ledezma considera usted que está entrometiéndose en los asuntos del país?

No es una injerencia en Venezuela. Yo he oído al Presidente Maduro criticar la situación de España y no se lo reprocho. Las descalificaciones son impropias de la dignidad de mi cargo. Venezuela está en una situación crítica y, lamento decirlo, en cuanto a las libertades, la seguridad física y el desastre económico, y no vislumbro ninguna otra salida. Creo que la oposición es más impaciente para que yo pueda intentar una salida a través del diálogo y el pacto.

Incluso el gobierno venezolano ha llegado a preguntarse ¿Cómo un socialista como usted puede defender a procesados que -dicen- son de ultraderecha?

Ledezma es al único que conozco, desde los 80. Por un tema de edad a los otros los conozco más recientemente. Yo no estoy evaluando lo que ellos piensan. Creo que las condiciones democráticas empiezan cuando se defiende a aquellos que no piensan como uno. Se deben defender los derechos de los ciudadanos que no piensan como uno. Tiene mérito defenderlos porque la democracia defiende la libertad de pensamiento.

Pasando a la política española, ¿Qué va a suceder con el bipartidismo en su país? Podemos parece avanzar intentando terminar con el bipartidismo existente desde la transición de 1978 ¿Qué va a pasar con el Psoe y con el Partido Popular (PP), de Rajoy?

El bipartidismo no está muerto, pero ya no significa lo que significó. El 24 de mayo serán las elecciones municipales y autonómicas. Sea el Psoe o el PP, lo más probable es que se encuentren en la situación de ceder frente a la situación de alternativa como Podemos o Ciudadanos. A ver quién se mete en esa aventura. Nosotros tenemos que empezar a dialogar, a pactar, porque España necesita reformas muy serias. La crisis económica todavía va a durar y el destrozo de la crisis también. Aquí lo único que ha cambiado es el viejo rey por un nuevo rey, pero la crisis está intacta, y no la quieren ver. Les produce pánico. Hay que reformar seriamente. Si no lo quieren ver, pues a enfrentar las circunstancias, y crecerán las posiciones liquidacionistas.

¿Qué postura debe tener el Psoe ante esas reformas que usted menciona?

El Psoe tiene que insistir en las reformas federalizadoras del Estado. La propuesta más exitosa es bastante sicopolítica. En Cataluña por primera vez o se está con el soberanismo o se está contra él.

¿En esa reforma que propone de la Constitución, se la juega por monarquía o por la república?

Yo, como soy un republicano que creo que nos va muy bien con una monarquía constitucional, no metería esa reforma ahora. Es una pérdida de tiempo.

¿Defendería la necesidad de un pacto nacional anticorrupción?

Yo no creo en la justicia ejemplar. Creo en la justicia justa. Se puede hacer un pacto contra la corrupción, pero cuando oigan a alguien decir que están dispuestos a acabar totalmente con ella, lo ignoran o mienten.

¿En qué momento político está España?

Estamos viviendo una pulsión de cambio que es el problema de fondo, pero me resulta como una sensación de fin de siglo.

Fuente: La Tercera