Los presidentes de las dos Cámaras legislativas y otros 45 políticos, entre ellos 34 parlamentarios y tres exministros, serán investigados por su supuesta participación en corruptelas en la estatal Petrobras, anunció este viernes la Corte Suprema. El juez Teori Zavascki atendió un pedido de la Fiscalía para determinar la responsabilidad de decenas de políticos y difundió la lista aquellos que serán investigados, en su gran mayoría de la base que apoya a la presidenta Dilma Rousseff, por desvíos de dinero que le habrían costado miles de millones de dólares a la empresa. Las formaciones implicadas en el caso son el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del vicepresidente Michel Temer, así como los oficialistas Partido Progresista (PP) y Laborista Brasileño (PTB). Del frente opositor, solamente se aceptó investigar al senador Antonio Anastasia, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). La lista la encabeza el presidente del Senado, Renan Calheiros, e incluye además a otros once senadores, lo que implica a más del 10 % de los 81 miembros que tiene esa cámara. También aparecen el presidente de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, y otros 21 diputados. Entre los senadores que serán investigados están el exministro de Energía y Minas Edison Lobao (PMDB) y la extitular de la cartera de la Presidencia Gleisi Hoffman (PT), ambos cercanos colaboradores de Rousseff durante su primer mandato. También figura en la lista el exdiputado Mario Negromonte (PP), quien fue ministro de Ciudades entre 2011 y 2012, también durante el primer mandato de Rousseff. El caso se investiga desde hace casi un año y se refiere a una vasta red de corrupción enquistada en la petrolera estatal desde hace más de una década y que se habría apropiado de varios miles de millones de dólares. Hasta ahora, la Policía ha llevado a prisión a exdirectivos de Petrobras y a un grupo de empresarios que participaban en turbios negocios con la estatal. Varios detenidos aceptaron acuerdos de colaboración con la justicia a cambio de una futura reducción de penas y denunciaron que las corruptelas eran favorecidas por los políticos denunciados por la Fiscalía y ahora bajo investigación. Según las autoridades, los empresarios obtenían contratos con Petrobras, inflaban los precios, repartían parte de esa diferencia con directores de la estatal y el resto lo distribuían entre los políticos, que lo recibían clandestinamente o por la vía legal, como “donaciones” para sus campañas electorales.

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Como si la destrucción de decenas de estatuas milenarias la semana pasada en Mosul no hubiera bastado, el Estado Islámico (EI) continuó su campaña de barbarie contra el patrimonio histórico de la humanidad, sin que el mundo tome aún medidas. Las ruinas de la ciudad asiria de Nimrud, de más de 3.000 años de antigüedad y a orillas del río Tigris, en el norte de Irak, fueron arrasadas por los yihadistas, tal como trascendió ayer a medios locales.

El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Irak informó del hecho en un comunicado y describió la frialdad con la que el grupo terrorista pretende que la humanidad olvide milenios de historia y a sus primeras civilizaciones.

“En un nuevo delito en su serie de ofensas temerarias, asaltaron la antigua ciudad de Nimrud y la arrasaron con maquinaria pesada, tomando posesión de atracciones arqueológicas que datan de 13 siglos antes de Cristo”, aseguró.

Consultada por Reuters, una fuente tribal que reside en la zona relató el hecho: “Miembros de Estado Islámico vinieron a la ciudad arqueológica de Nimrud y saquearon los objetos de valor que había en ella y después procedieron a allanar el terreno. Solía haber estatuas y muros, así como un castillo que el EI ha destruido completamente”.

La Unesco, en voz de su directora, Irina Bokova, calificó lo acontecido como “otro ataque contra el pueblo iraquí, que nos recuerda que nada está a salvo de la limpieza cultural que se está realizando en el país”.

Ni intentos ni soluciones

Mientras los yihadistas siguen con su frenética destrucción de las estatuas y estructuras antiguas que existen en Irak y Siria, el mundo sigue sin responder más allá de los discursos y misivas. En eso coinciden expertos consultados por EL COLOMBIANO.

“Uno ve Cascos Azules de la ONU en lugares donde hay intereses políticos y económicos, pero uno no los ve defendiendo intereses culturales y el patrimonio de la humanidad. Realmente no se ven acciones de organismos multilaterales y la destrucción, por tanto, va a seguir si esto continúa así”, advirtió el Imam Julián Zapata, cofundador del Centro Cultural Islámico.

Desde Turquía, Hasan Turk, politólogo e internacionalista, coincidió: “Debe reaccionar la comunidad internacional, porque están destruyendo la memoria de la humanidad. Como las minorías étnicas, las obras históricas también merecen protección”.

“Veremos más devastación del patrimonio por parte de estos salvajes del EI. Si la ONU ha demostrado desde siempre incompetencia para intervenir en muchos otros casos, este no será la excepción”, dijo por su parte José Ángel Hernández, director del Departamento de Historia de la Universidad Sergio Arboleda.