Yihadismo expande sus fronteras con alianza entre Boko Haram y EI

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El líder de Boko Haram, Abubakr Shekau, anunció la adhesión formal del grupo islamista nigeriano al Estado Islámico (EI) y juró lealtad a su califa, Abu Bakr Al Bagdadi.

El anuncio, que se produjo horas después de que Boko Haram matara a 58 personas en tres atentados distintos, dos de ellos en un mercado, no ha recibido una respuesta formal del Estado Islámico, pero desde ya es considerado por analistas como parte del proyecto de internacionalización del islamismo radical.

Victor de Currea Lugo, especialista en Relaciones Internacionales, explicó a EL COLOMBIANO los puntos comunes entre ambos grupos que, a la vez, son una oportunidad para sacar adelante su proyecto.

“Ambos grupos yihadistas se encuentran en la visión del islamismo radical, en el uso y la forma de ejercer la violencia y el control social y en la complacencia con el modelo de Al Qaeda. Además hay que recordar que uno de los primeros grupos que vio con buenos ojos el califato que anunció el Estado Islámico fue el Boko Haram”, dijo el analista.

Boko Haram siguió en agosto el ejemplo del Estado Islámico al declarar un califato en el noreste de Nigeria que había alcanzado el tamaño de la superficie de Bélgica.

El grupo armado nigeriano también comenzó a difundir videos de decapitaciones. El más reciente, con fecha 2 de marzo, copia elementos de los producidos por el Estado Islámico, como el sonido de latidos de un corazón y respiración pesada inmediatamente antes de una ejecución.

Sin embargo, hay serias dudas de los efectos prácticos que esta “alianza” podría tener para ambos grupos, ya que Boko Haram es un movimiento de base centrado en una zona geográfica muy concreta y el Estado Islámico no tiene medios para controlar a un grupo muy fragmentado y que está a miles de kilómetros de distancia.

Ayuda militar para Nigeria

El anuncio del Boko Haram se produjo en medio de una campaña militar, liderada por Chad y la propia Nigeria, cuyo principal objetivo es reconquistar las ciudades que están bajo control del grupo islamista y así garantizar la seguridad para las elecciones presidenciales del próximo 28 de marzo.

El Ejército nigeriano ha asegurado que en las últimas semanas decenas de pueblos y ciudades bajo dominio de Boko Haram han sido liberados y que han matado a cientos de milicianos, aunque las informaciones procedentes de esa zona son imposibles de contrastar de forma independiente.

Por otra parte, esta misma semana el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana autorizó el incremento de la fuerza multinacional de 7.500 a 10.000 efectivos, aunque los países involucrados -Nigeria, Chad, Níger, Camerún y Benín- todavía tienen que discutir muchos detalles de la operación.