Poder Judicial informa que un virus afecta a sus computadores

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El hackeo a los correos electrónicos del Estado Mayor Conjunto ha sido la principal preocupación del país en materia cibernética, un caso al que este lunes se le suma la infección que afecta a cientos de computadores del Poder Judicial.

Según La Tercera, durante las últimas horas se identificó un malware Cryptolocker, un virus ransomware, en algunos equipos corporativos con Windows 7 y antivirus McAfee, que, según una primera contabilidad, ha atacado 140 equipos.

El propio Poder Judicial precisó en una nota que «el universo de equipos con ese sistema operativo es de 3.500 de un total de 14.990 computadores».

En la Tercera y la Cuarta sala de la Corte Suprema, hasta eso de las 09:00 horas, los computadores no podían ser encendidos, por lo que algunos jueces han tenido que revisar las causas desde sus celulares al no poder acceder al sistema, de acuerdo con el matutino.

La institución, no obstante, aseguró que «este problema no ha afectado el funcionamiento de las cuatro salas de la Corte Suprema, las que están sesionando en forma normal».

«Este virus no ataca los sistemas de tramitación judicial ni los correos electrónicospero puede encriptar la información personal que contiene el computador. Se está realizando un catastro a nivel nacional para determinar el impacto en el funcionamiento de los tribunales», explicó.

El equipo informático del Poder Judicial -en una comunicación citada por La Tercera– advirtió que «se activó un virus en la Corte de Apelaciones de Santiago y también en otras jurisdicciones, que se infiltra en la red y deja inutilizado el equipo tanto del tribunal como el equipo personal«.

Junto con ello, la Corporación Administrativa del Poder Judicial envió un menaje con una serie de recomendaciones para resguardar las computadores, como «no abrir correos ni mensajes de dudosa procedencia, ser escépticos frente ofertas, promociones o premios increíbles que se ofrecen por internet, o donde estos identifiquen al usuario como consumidor de material pornográfico en internet, extorsionando con pagos para evitar su difusión y desconfiar de los enlaces y archivos en los mensajes o correo de usuarios o dominios desconocidos».