Protestas no cesan y la crisis del gobierno mexicano se profundiza

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Las protestas en el Zócalo de ciudad de México terminaron en disturbios y enfrentamientos.

Las protestas contra el gobierno de Enrique Peña Nieto no cesan en México. La desaparición y presunto asesinato de 43 estudiantes fue la gota que rebosó la copa del descontento social, que se extiende a toda la clase política y que ya afecta la economía.

Las movilizaciones de los últimos dos meses se condensaron esta semana en una multitudinaria concentración en la Plaza de la Constitución de Ciudad de México, que provocó disturbios y enfrentamientos con la Policía. Ayer de nuevo hubo choques entre manifestantes y autoridades en la capital mexicana.

La oleada de indignación se extiende por varios estados no solo por el caso atroz de los estudiantes, sino por la cruenta lucha contra los carteles del narcotráfico y escándalos de corrupción, como el de la compra de una mansión de 7 millones de dólares por parte de la esposa del Jefe de Estado.

Contra Peña

“Fuera Peña”, “Gobierno farsante, que matas estudiantes” y “urgente, que renuncie el presidente”, “no narcogobierno”, fueron algunas de las frases que gritaron millares de mexicanos en esa céntrica plaza conocida como el Zócalo.

Por eso, analistas y medios internacionales como The New York Times coinciden en que el actual Gobierno vive su peor crisis política, desatada finalmente por el episodio de los estudiantes desaparecidos, que comprometió a policías corruptos, el exalcalde de la población de Iguala y el cartel de Guerreros Unidos, que se supone los habría asesinado.

Para el analista Erubiel Tirado, profesor de la Universidad Iberoamericana, “hay mucha indignación. Lo que estamos viviendo es la punta del iceberg que nos manifiesta que por abajo las cosas están podridas”.

El mismo sentimiento expresó en las protestas Omar García, estudiante de la escuela de maestros de Ayotzinapa, de donde eran oriundos los estudiantes desaparecidos. “Pasaron 50 días (de la desaparición) y estábamos aislados (los grupos de la sociedad civil). Ahora el propósito es unificar, llevar al país a la movilización y al cambio”, aseguró a la agencia AFP.

La prensa mexicana ha señalado que el actual puede ser el mayor movimiento de protesta social después del levantamiento zapatista en 1994.

Efecto en la economía

Los efectos de la crisis ya se sienten en la economía, que en el tercer trimestre de este año creció por debajo de las expectativas, que obligó al Gobierno a reducir por segunda vez su proyección anual.

El Producto Interno Bruto creció un 0,5 por ciento entre julio y septiembre, cuando se proyectaba un aumento del 0.7 por ciento. “Dada la prolongación e intensificación de la efervescencia ante los problemas sociales y políticos y dada la lenta e insuficiente respuesta oficial, los mercados han empezado a cuestionar las perspectivas económicas a futuro”, aseguró a la agencia EFE Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moodys Analytics.

Fuente: elcolombiano.com