Atacama: Diferencia de ingresos entre hombres y mujeres es de $228 mil, la tercera mayor nivel nacional

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“Atacama presenta una baja participación laboral femenina, amplias brechas de ingresos y una dispar distribución del uso tiempo en comparación con los hombres, es decir, la región es una de las menos equitativas del país en el aspecto laboral”.

Esta es una de las conclusiones del informe “Equidad de Género y Brechas Laborales”, preparado por el Departamento de Estudios de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA), el cual entregará periódicamente diversos análisis que pretenden convertirse en un aporte al debate y a la toma de decisiones.

El estudio -inédito en la región- determinó, además, que del total de mujeres en edad de trabajar, solo el 45% es parte de la fuerza de trabajo, mientras que en los hombres este porcentaje alcanza el 71%. A nivel nacional, esta diferencia es 48% a 71%.

Por otro lado, se determinó que los hombres representan el 61% de la población ocupada, mientras que las mujeres son el 39%, el porcentaje más bajo si se compara con las otras regiones de Chile. A su vez, el ingreso medio de los hombres ocupados es de $621 mil versus los $393 mil de las mujeres, una diferencia de $228 mil, la tercera mayor brecha del país.

“Los resultados de la encuesta Plaza Pública de Cadem acerca de la equidad de género muestran que aproximadamente ocho de cada 10 personas en Chile cree que hombres y mujeres, teniendo el mismo trabajo, no reciben un salario similar, mientras que seis de cada 10 asegura que hombres y mujeres no cuentan con las mismas oportunidades para desarrollarse profesionalmente. Lamentablemente, Atacama no escapa a esta inequidad de género, por el contrario, podría catalogarse como una de las menos equitativas del país en el aspecto laboral”, sostiene Daniel Llorente, presidente de CORPROA.

Otro de los aspectos revelados en este informe señala que el comercio es la actividad que agrupa a la mayor cantidad de mujeres ocupadas en Atacama (31%) donde su ingreso medio es de $293 mil. En este escenario, cabe consignar que la minería es la actividad que aglutina la mayor cantidad de ocupación masculina (24%) donde su ingreso medio es de $866 mil.

 

Baja presencia en puestos claves

Respecto a los puestos de alta responsabilidad, estos están ocupados mayoritariamente por hombres (79%) los que a su vez registran el mayor ingreso por categoría ($1,8 millones). En contraparte, el 73% de los puestos de servicio y vendedores están ocupados por mujeres que tienen un ingreso medio de $281 mil.

“Vemos que las responsabilidades que implica el cuidado del hogar y sus integrantes recae principalmente en las mujeres lo que limita el tiempo de ellas para dedicar a actividades remuneradas dificultando tanto su integración horizontal como vertical, mientras que se espera que los hombres desempeñen su rol mayoritariamente en el espacio público de la producción. A esto deben agregarse los prejuicios sociales sobre la masculinidad que implican actividades domésticas y de cuidado de los integrantes del hogar”, agrega Llorente.

El análisis preparado por CORPROA, agrega que el 79% de los hombres ocupados trabaja habitualmente 45 horas o más, mientras que las mujeres ocupadas alcanzan el 52%. En esta línea, se determinó que las mujeres destinan 6,41 horas a la ocupación y traslados mientras que los hombres 8,48 horas. La brecha en esta categoría de uso del tiempo corresponde la más alta del país, superando en 1,0 hora a la brecha nacional.

Asimismo, los hombres en Atacama dedican 2,03 horas al trabajo no remunerado, mientras que las mujeres 4,49 horas (considerando trabajo doméstico, cuidado de los integrantes del hogar, apoyo a otros hogares, a la comunidad y trabajo voluntario) 2,46 horas más que los hombres en la región, la diferencia más amplia a nivel nacional y que sobrepasa a la brecha del país en 0,45 horas.

“Podemos observar también que los datos de ocupación evidenciaron la segregación de hombres hacia actividades “masculinas” como la minería o la construcción así como también su prevalencia en puestos de alta responsabilidad y empleos que implican gran cantidad de horas de trabajo al contrario de la mujeres que se desempeñan en actividades consideradas “femeninas” como la enseñanza o el comercio, con una menor carga de horas de trabajo y escasa presencia en puestos de alta responsabilidad”, precisa el presidente de Corproa.

El líder empresarial agrega que “se debe seguir trabajando para revertir estos datos, pero no solo desde el plano laboral, sino que también en lo cultural. Se debe tomar en cuenta, muy en serio, el aporte femenino al país tanto en el plano económico como en lo social, no se puede aceptar que Atacama presente la menor presencia de mujeres en la ocupación en comparación a las demás regiones y registre la tercera mayor brecha de ingresos entre hombres y mujeres del país”.

Finalmente, el presidente de CORPROA sostiene que “es errado pensar que las mujeres tienen una vocación distinta u objetivos diferentes que no permitirían su movilidad o una carrera de larga duración. Debemos terminar con esos sesgos negativos y machistas y entender que la incorporación de las mujeres en el mundo laboral es un valor y un factor que enriquece los procesos reflexivos, especialmente cuando se trata de cargos de alta gerencia o directivos”.

Revise el estudio completo en: www.corproa.cl