Rodrigo Loyola, alcalde de Huasco y presidente del PPD Atacama se refirió a los cambios de Gabinete de la La Moneda y emitió su parecer sobre eventuales cambios a nivel regional

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«Me parece que fue un momento adecuado para darle un nuevo impulso a nuestro Gobierno que tiene un tarea transformadora por delante que no puede quedar inconclusa. Si la Presidenta se tomó las 72 horas, o lo anunció por Sábados Gigantes, son sólo anécdotas”, señaló el presidente del PPD Atacama luego del reciente anuncio Presidencial
“Ahora lo importante es que este cambio de gabinete le de un nuevo impulso a La Moneda y que no se pierda de vista que seguimos teniendo mayoría parlamentaria y un mandato de la ciudadanía para hacer frente a un Estado reformador necesario para acabar con las series de desigualdades que posee la estructura del país. Si bien algunos cuestionan que Burgos parece una vuelta a la vieja política de los acuerdos, creo que es un político de mucho talento que comprenderá que sólo debe modificar las formas antes que el fondo, pues existe respaldo ciudadano al núcleo de las reformas para terminar con la desigualdad”, agregó Loyola.
Consultado por la salida del Ministro Peñailillo, puntal de su partido, Loyola enfatizó que lamentaba su salida, porque un Ministro que encabezó el proceso de reforma al binominal y tributaria, y coordinó los avances en la reforma laboral y educacional, no debiera ser mal evaluado.

«Creo que Peñaillo ha debido pagar la cuenta de la forma como las instituciones han funcionado desde el retorno a la democracia. Lamentablemente, también tuvo que terminar explicando boletas relacionadas a SQM, por lo que ya no podía seguir al frente de Interior, pues la credibilidad en esa cartera es esencial. Sin embargo su capacidad política como Ministro ha sido innegable, por lo que me parece injusto que se le condene por la forma en que se abordó el caso Caval, cuando ello era algo que ni siquiera la Presidenta vio venir”.

A lo anterior agregó que “hay sectores rancios en la política que nunca estuvieron cómodos con liderazgos como el de Peñaillo, quien siempre estuvo bajo presión, y llegó a recibir hasta fuego amigo y, sin embargo sacó adelante todas sus tareas. Que la nuera de la Presidenta no comprendieran la nobleza del cargo y sus implicancias, no pueden ser culpa del ex ministro.»

Sobre los cambios que podrían producirse en el Gobierno Regional, Loyola reflexiona que «es algo de normal ocurrencia cuando existen cambios de gabinetes a nivel central, independientemente de si las autoridades lo han hecho mal o bien, lo que demuestra una vez más el centralismo estructural que tenemos. Ahora Atacama está en una situación bien excepcional, por lo que a mi, me parecería apresurado generar cambios, si con ello vamos a ocasionar mayores tardanzas en los procesos de reconstrucción, pero es algo que van a definir desde el nivel central una vez más».

Finalmente, hizo un análisis general de los anuncios presidenciales: «Los cambios de gabinete son necesarios en momentos determinados de un gobierno, pero no hay que ser excesivamente entusiastas. Cuando los problemas son estructurales, como ocurre por ejemplo con el excesivo centralismo y otros males de nuestra sociedad, no esperemos que con nuevos rostros se vayan a solucionar. El problema es mucho más de fondo, y se relaciona con el tipo de Estado y sociedad que realmente queremos, y también con que buena parte de los dirigentes políticos comprendan que no se viene al servicio público a hacer negocios, que trabajar para el Estado no es un premio o un botín, sino que es una responsabilidad, un honor, un verdadero compromiso con la historia de Chile».